domingo, 9 de diciembre de 2012

FRAUDE DE AGENTES DE BOLSA

El fraude de agente de bolsa, que también se conoce como fraude de inversiones, se produce cuando un asesor, corredor de bolsa o casa de bolsa, ofrece información inexacta, incompleta o sesgada, diseñada para enriquecer al asesor, agente de bolsa o casa de bolsa, y no los intereses de los inversionistas. El fraude de acciones puede ocurrir a nivel de empresa o puede ser cometido por un solo empleado, y puede variar en tamaño económicamente, de ofertas de varios millones de dólares a la acción que valga un penique.
Todos los corredores de bolsa y otros profesionales de la inversión, tienen la obligación de ejercer el debido cuidado en el trato con los inversionistas a los que sirven. La naturaleza y el alcance de la obligación se basa en valores de leyes estatales y federales, sobre las normas de autorregulación adoptadas por la Asociación Nacional de Comerciantes de Valores (NASD) y el New York Stock Exchange (NYSE), y del grado de competencia, por lo general y habitualmente, gestionado por los corredores de bolsa en general. Cuando un agente daña a un inversionista, al no cumplir con ese nivel de atención, el inversionista puede decidir presentar una reclamación contra el corredor y la firma de corretaje que lo emplea, por negligencia y fraude de valores.
Ejemplos de prácticas de fraude de valores incluyen:
  • Falsificación / omisión: el fraude de acciones que involucra la falsedad u omisión, se produce cuando los factores de riesgo asociados con una acción en particular no estén plenamente revelados.
  • Falta de idoneidad: la inadecuación de un fraude de acciones se produce cuando un corredor presiona a un inversionista la adquisición de acciones no deseadas, lo que a menudo resulta en una pérdida sustancial para el cliente.
  • El exceso de concentración: el fraude de acciones a través de una concentración excesiva implica la ausencia de la diversificación y la protección que viene con las inversiones en múltiples áreas.
  • Inflación: el fraude de acciones a través de inflar su valor requiere un gran número de transacciones y consiste en la venta de acciones con pequeñas ganancias a fin de mostrar un beneficio.
Los fraudes de valores relacionados con el corredor también pueden incluir:
  • Operaciones no autorizadas
  • La falta de colocación de un pedido
  • Alta presión de las ventas
  • Recientemente, las investigaciones de fraude de valores han encontrado una enorme cantidad de información privilegiada, es decir, casas de bolsa cometen fraudes de valores por la venta de las acciones antes de la fecha de lanzamiento para clientes favorecidos y amigos. Las grandes empresas de corretaje que han sido investigadas por tal comercio incluyen a Merrill Lynch, Salomon Smith Barney y Credit Suisse First Boston.
El elemento principal de fraude de valores es que los intereses de los inversionistas son secundarios a la ganancia financiera del corredor. El fraude de acciones puede destruir a las personas y a las empresas, y a su vez puede causar daños sustanciales a la bolsa en sí misma. La Comisión del Mercado de Valores ha establecido pautas para corredores de bolsa y asesores para garantizar que el asesoramiento de inversión se esté dando de manera justa y consistente y que los corredores de bolsa no estén involucrados en el fraude de valores. Sin embargo, si usted sospecha que ha sido víctima de fraude de valores, póngase en contacto con un abogado con experiencia en fraude de valores, de los que se enumeran en este sitio, para discutir su caso y las opciones de los litigios que están disponibles para usted. Usted puede ser elegible para presentar una demanda individual o formar parte de una demanda colectiva.

FRAUDES TÍPICOS EN LA BOLSA DE VALORES

1.  Fax o solicitaciones del email que le dicen sobre una acción particular.

El fraude funciona así: usted recibe un fax o un email que describe una acción, dándole el símbolo y algunos detalles sobre la compañía. Este fax o email se envía a muchas personas, con la intención de que ellos compren la acción dado al embullo que el fax creo por la acción. Lo qué realmente está pasando es que el fax que recibiste vino de un promotor del penny stock, que fue pagado por la compañía (en valores de la compañía) para promover la acción. El día que el fax o email se envía, la compañía y el promotor son los que están vendiendo las acciones sin valor a los desprevenidos recipientes del fax o email. Los promotores hacen una fortuna mientras que los individuos pierden todo el dinero que invirtieron. Esto es porque una vez que el embullo se muere, no hay nadie para comprar la acción y el precio se derrumba. Este fraude se refiere a menudo como el embullo y descarga- “pump and dump.”  Los iniciadores de la compañía y de los promotores alzan el precio y, después de crear interés venden la acción a todos los compradores.
Una versión alterna de este fraude trabaja como esto: usted recibe un mensaje en su máquina que suceda ser el “número incorrecto.” El remitente actúa como si esta dejando un mensaje en la máquina de su amigo, dando a detalles sobre una acción que su otro amigo, un corredor de bolsa, ha recomendado.  Pide que su amigo guarde secreto, por que la acción va aumentar en precio muy pronto. Este fraude se ha usado bastantes veces, y tiene el mismo efecto que el “pump and dump.”

Nunca debe de comprar una acción basado por un email, un fax, o un correo de voz. La acción nunca te hará dinero, por que el que hace el fraude se asegura de que solamente ésos implicados ganen dinero y los demás pierden dinero. Si usted no estás adentro de la acción en el principio, esta asegurado a perder su dinero

2. Boletines de noticias:

¿Usted ha recibido un boletín de noticias con el tema que promovía una acción particular en una industria caliente? El problema es que estos boletines de noticias son realmente anuncios pagados por un promotor, y a menudo exageran o manipulan la verdad. Usted debe tener cuidado cuando recibe un boletín de noticias que promueve una acción. No creas en la posibilidad de que la acción va subir, y controle su avaricia y la posibilidad de triplicar su dinero, porque eso no va suceder.

3. Shell companies:

Éstas son compañías que no tienen ningún negocio verdadero, pero todavía negocian en los pink sheets o el OTCBB

4. El lanzamiento de prensa:

Los penny stocks son muy dependiente en lanzamientos de prensa para mantener interés en su acción. Si la compañía no lanza lanzamientos de prensa frecuentemente, los inversionistas se olvidan de la acción y bajara de precio. Si después de una cierta hora los lanzamientos de prensa de su acción no han dado vida, es posible que estes en el medio de un fraude. Antes de comprar un penny stock, mira ver qué lanzamientos de prensa han publicado y verificar si algún lanzamiento de prensa ha materializado. Pide a su corredor cualquier noticia y haga su propia investigación.

5. Compañías de la exploración y de explotación minera:

Son compañías que dicen que están explorando minas con las perspectivas de encontrar oro, diamantes u otras gemas y metales preciosos. Algunos dicen que están cavando petróleo.   La declaración es que una vez que encuentren lo que están buscando, la acción va a subir. Una compañía intenta proporcionar el embullo señalándole a la otra acción (generalmente otros fraudes) y demostrando lo que hizo esa acción cuando ella pulsó, o dicen que han encontrado algo previamente y que está limitada a la huelga otra vez.

6.  Una compañía de la producción de la película

Le dice al inversionista que está levantando capital para producir una película de alta calidad, con los agentes que están dispuestos a sacrificar sus altos sueldos generalmente para el motivo del arte.

7.  Los corredores de una sociedad de licenciado por el FCC

Dicen a inversionistas que están levantando el capital para adquirir un negocio de comunicaciones que se pueda realzar con nueva tecnología y dar vuelta en una empresa de alta tecnología competitiva que se venderá o desarrollada para los beneficios enormes.

domingo, 2 de diciembre de 2012

LOS DIEZ MAYORES ESCÁNDALOS FINANCIEROS

Wall Street

A propósito del último escándalo financiero que sacude al mundo y que tiene a Wall Street con los pelos de punta, puede resultar útil hacer un recuento de los mayores fraudes financieros de los últimos años, tomando en cuenta que este 2008 ha batido todos los récords imaginables en materia de fallas sistémicas y quiebres en el eje del modelo económico. En algunos casos, como el acontecido por Jerome Kerviel, el broker del banco francés Societe Genérale que produjo pérdidas por un monto de 7.000 millones de dólares, aparece una persona. En otros, como los casos de Enron y Worldcom aparecen empresas.

Cuando se trata de una empresa que aparece liderando la estafa no cabe duda de que su reputación se va al piso junto a sus acciones, y la pérdida de confianza precipita el descalabro. Esto ocurrió con Enron y Worldcom, dos de las mayores empresas estadounidenses que a principios de la década protagonizaron los mayores escándalos financieros de la llamada globalización de capitales. No había crisis ni nada. Simplemente operaciones marcadas por la ambición y el olfatillo de que “todo va a ir bien” pues tal como dice Gordon Gekko en la película Wall Street “La codicia es buena”. Pero si detrás del escándalo sólo aparece una persona, la justicia es más severa y el mercado más comprensivo. Habrá que ver qué pasa con la última perla protagonizada por Bernard Madoff y de la cual el FBI habla de un fraude de 50.000 millones de dólares.


Junto a los dos escándalos ya mencionados, Madoff y Kerviel, la lista de este “ranking” la completan los siguientes datos que han sacudido a la economía en los últimos años:

3. Enron, la mayor empresa distribuidora de energía ocultó durante años pérdidas millonarias hasta que quebró en diciembre de 2001. Sus pasivos ascendían a más de 30 mil millones de dólares. La empresa auditora Andersen resultó sospechosa de haber destruido documentos comprometedores. Las pérdidas de este fraude llegaron a los 63.400 millones de dólares.

4. El laboratorio Merck, a mediados de 2002 infló su facturación en 14.000 millones de dólares, pese a que dichos fondos correspondían a su subsidiaria Medco, encargada de proveer remedios a precios de descuento a varias cadenas de farmacia. Merck contabilizó en su columna de gastos los 14 mil millones de dólares para equilibrar las cuentas, pero el ingreso no le pertenecía y adoptó la cifra sólo para inflar las ganancias. Aunque este caso no se considera técnicamente un fraude, Merck vivió una tensa semana en Wall Street hasta poder aclarar la situación.

5. La telefónica Worldcom, segunda más importante de su tipo en EEUU, falsificó cuentas de utilidades por un total de 3.850 millones de dólares. Cuando se supo la noticia sus acciones bajaron bruscamente en más de 94%.

6. Yasuo Hamanaka era el principal inversionista en cobre de la corporación japonesa Sumitomo. Era conocido como “Sr. 5%” porque controlaba anualmente cerca del 5% del suministro mundial de cobre. En 1996, la compañía anunció pérdidas de 2.600 millones de dólares debido a operaciones no autorizadas de Hamanaka en la Bolsa de Metales de Londres. También lo acusaron de falsificar las firmas de dos de sus superiores en cartas a inversionistas extranjeros. Fue sentenciado a ocho años de prisión y salió en libertad.

7. En 1995 el corredor de bolsa Nick Leeson provocó el colapso del banco británico Barings al perder más de 1.300 millones de dólares invirtiendo en el índice Nikkei de Japón. Leeson dirigía desde la sede del banco en Singapur las operaciones de futuros en los mercados asiáticos y apostó ¡a la caída del yen!. El banco perdió todas sus reservas lo que lo llevó a la quiebra. Este caso fue uno de los más espectaculares pues el Barings tenía 230 años de historia y gestionaba el patrimonio de la Reina Isabel de Inglaterra. Quedó en la bancarrota. Desapareció del mapa y a los pocos meses fue vendido simbólicamente en una libra esterlina al banco holandés ING. En su confesión, Leeson declaró que sus operaciones tenían por objetivo ayudar a unos compañeros que habían generado pérdidas, pero las pérdidas nunca se recuperaron y se convirtieron en una bola de nieve hasta que reventaron.

8. En el año 2005, Liu Qibing, un operador en la Bolsa de Metales de Londres que trabajaba supuestamente en representación del gobierno chino, apostó erróneamente a que el precio del cobre iba a caer, acumulando pérdidas por más de 800 millones de dólares. El buró de la Reserva Estatal de Shangai donde supuestamente trabaja Liu Qibing, negó conocerlo.

9. En 2002, el operador de divisas estadounidense John Rusnak, empleado del banco Allied Irish Bank (AIB), fue acusado de falsificar documentos para encubrir malas inversiones. El banco dijo que, como resultado, perdió 750 millones de dólares. Después de una investigación de cuatro meses, fue acusado formalmente ante un jurado federal. La fiscalía dijo que Rusnak no se benefició personalmente de las pérdidas, que fueron en su mayoría en transacciones entre el dólar estadounidense y el yen japonés. Según informes, él le confesó al FBI que sus deudas se acumularon mientras trataba de concebir una táctica para recuperar el dinero perdido sin tener que admitir a sus jefes el problema inicial. En 2003, fue sentenciado a siete años y medio de prisión, luego de llegar a un acuerdo con la fiscalía.

10. Peter Young, un gestor de fondos del banco británico Morgan Grenfell, luego adquirido por Deutsche Bank, fue acusado en 1998 de haber causado pérdidas por más de 220 millones de libras esterlinas, en inversiones no autorizadas. Según Morgan Grenfell, Young empleó dinero invertido en tres grandes fondos europeos de la compañía para comprar acciones muy especulativas. En diciembre de 2000, un jurado determinó que no estaba mentalmente capacitado para ir a juicio, luego de que se presentara ante un tribunal de Londres vestido de mujer.

Una interesante encuesta realizada por The Wall Street Journal en el año 2005 demostró que gran parte de los escándalos financieros han sido protagonizados por egresados de la Universidad de Harvard. La mala reputación de esta escuela de negocios le ha marcado un estigma: genera la obsesión –eje del capitalismo- de hacer dinero pasando por encima de todo principio ético, sin más ley que el enriquecimiento rápido y la avaricia, siguiendo las huella de Gordon Gekko, el personaje de la película de Oliver Stone, ampliamente conocido por su famosa frase: “La codicia, es buena”.

INSTRUMENTOS FINANCIEROS

Un instrumento financiero o producto financiero puede ser efectivo, el derecho de propiedad en una entidad, o un derecho contractual de recibir o entregar, efectivo u otro instrumento financiero.

Clasificación de los Instrumentos Financieros

instrumentos financieros
Los instrumentos financieros se pueden clasificar por la forma en función de si son instrumentos en efectivo o instrumentos derivados:

Los instrumentos de efectivo son instrumentos financieros cuyo valor se determina directamente por los mercados. Se pueden dividir en valores, que son fácilmente transferibles u otros instrumentos comerciales como los préstamos y depósitos, en tanto prestatario y el prestamista tiene que ponerse de acuerdo sobre una transferencia.

Los instrumentos derivados son instrumentos financieros que derivan su valor del valor y las características de uno o más activos subyacentes. Se pueden dividir en derivados que cotizan en bolsa y derivados (OTC) por fuera del mercado.
Por otra parte, los instrumentos financieros se pueden clasificar por "clase de activos", dependiendo de si están basados fondos propios de las empresas (que refleja la propiedad de la entidad emisora) o basado en deuda (lo que refleja un préstamo que el inversor haya realizado a la entidad emisora). Si se trata de la deuda, pueden clasificarse en corto plazo (menos de un año) o a largo plazo. La mayoría de estos instrumentos, son a la vez de inversión y de financiación, son de inversión para el adquirente y de financiación para el vendedor.

Los productos del mercado de divisas y sus transacciones no son ni deuda ni ni fondos propios y pertenecen en su propia categoría.

En esta sección analizaremos los distintos tipos de productos financieros agrupándolos en dos grandes grupos desde la perspectiva de un inversor:

domingo, 25 de noviembre de 2012

DERROTA DE LA POBREZA, EMPRENDEDORES Y MICROFINANZAS

¿Es legítimo que las microfinanzas sean un negocio?

Perú es uno de los países de América Latina que más están progresando. Parte esencial de este crecimiento se debe a la reducción de la pobreza, explicada por el desarrollo emprendedor de individuos que empezaron sin capital y hoy en día poseen ingresos que les permiten mantener un nivel de vida adecuado.
Interesados en estudiar este fenómeno, realizamos una investigación con el apoyo de Mibanco, el principal banco de las microfinanzas del Perú. Preseleccionamos a 150 emprendedores, de los cuales entrevistamos a 50. Finalmente, nos quedamos con 12 historias. Obtuvimos lecciones de vida, pero también una visión clara de cómo las microfinanzas han influido en la integración de los pobres a la modernidad, destacando la importancia de las “instituciones informales” (Douglass North) sobre las “instituciones formales”.

Las historias

Seleccionamos las historias en función de dos variables. La primera y más importante era que debía ser una lección de vida. Nuestros héroes emprendedores tenían que haber empezado sin capital y pobres –este era el caso de casi todos–, pero además debían haber enfrentado con éxito la adversidad. En segundo lugar, escogimos lugares simbólicos en el desarrollo de la Lima urbana, como los mercados de La Parada (mercado mayorista de frutas y verduras) y Gamarra (el principal clúster de pymes textiles de Perú), las ciudadelas de Villa El Salvador y Huaycán, donde el terrorismo de Sendero Luminoso dominó en su momento, y los tradicionales distritos del Rímac y La Victoria.

La primera historia es la de Gregoria, una joven maltratada por su primer esposo, pero que gracias a su empeño pudo salir adelante. Primero con una bodega minorista de abarrotes y después, ya con la ayuda de su segundo esposo, con una panadería, en el Asentamiento Humano Mi Perú, en Ventanilla.

La segunda historia es la de Yolanda, “la reina del choclo” (maíz peruano de alto consumo en nuestra gastronomía). Yolanda es comerciante en el mercado mayorista de La Parada. Su vida estuvo marcada por la relación con su madre, que enfermó muchas veces y fue la que inició el negocio ambulatorio minorista del choclo. Junto con su esposo han integrado la cadena de producción y comercialización desde el alquiler de tierras para cultivo de choclo hasta la venta al por mayor, pasando por una empresa de transportes para su mercadería.

En la tercera historia combinamos el relato de tres casos del famoso emporio textil de Gamarra. Empezamos con la historia de Víctor y Donato. Víctor pasó un año deprimido después de que lo deportaron de España por ilegal, a pesar de haber desarrollado un negocio de importación exitoso. Lo había perdido todo y volvió a comenzar en asociación con Donato, con quien posee una empresa que destina el 50% de su producción a la exportación. En paralelo contamos la historia de los hermanos Béjar, que empezaron a ayudar a su madre vendiendo hilos y cierres en la calle. El primer gran salto lo dieron cuando uno de los hermanos se fue a la China a conseguir proveedores directos, y el segundo cuando compraron un edificio de galerías para alquiler en Gamarra. La tercera historia es la de Tina, una señora que desde joven se involucró en cuanto negocio se le ocurrió como comerciante, antes de lograr instalarse en Gamarra. Cuando empezó con su negocio actual facturaba US$4.000 mensuales, con cien vestidos de producción. Ahora sus ventas son de más de US$40.000 mensuales, para una producción diez veces mayor.

En el cuarto relato se cuenta la historia de Arón Prado, quien fue maltratado por su padre y enviado a Lima a los once años de edad con cinco soles en el bolsillo. En esa ciudad encontró a su hermano y su madre, que trabajaba de empleada doméstica en el distrito residencial de Miraflores. Arón empezó vendiendo prendas de vestir y aprovechó las oportunidades que se le presentaron para incursionar en el negocio de los maniquíes. Arón no paró hasta convertirse en el principal proveedor de la cadena de tiendas por departamentos Ripley. Hace algunos años, junto con su esposa, fundó su segunda empresa en Villa El Salvador, la cual está dedicada a la producción de muebles de metal para oficinas y tiendas por departamentos. Recientemente ganó el segundo puesto en el concurso de planes de negocio del Instituto Invertir y ha conseguido un financiamiento por US$750.000 de un banco portugués.

El quinto cuento es el de Laureano, una historia que nos hace penetrar en el misterioso mundo de la medicina natural en el Perú. Por una necesidad personal, Laureano inició la producción de vinagre de manzana, para luego pasar al envasado de arcilla roja para aplicación externa y de arcilla blanca para ingestión oral. Laureano posee una planta de 360 metros en la ciudadela de Huaycán, lugar que algún día dominó Sendero Luminoso.

En el sexto capítulo se resume la vida de David, quien tiene un recorrido de 29 años como comerciante de abarrotes. Sus ventas pasaron de US$4.000 mensuales en el 2002 a más de US$15.000 en el 2009. Abastece la zona de San Gabriel, en Villa María del Triunfo. Ha adquirido dos propiedades y un vehículo para el transporte de mercadería. Cometió algunos errores, pero salió adelante y ahora posee uno de los negocios más prósperos de la zona.

La séptima historia es sobre la vida de Amador y de Félix, dos organizadores de mercados. Amador trabajó por mucho tiempo como mayordomo de una familia de la alta sociedad limeña, se independizó relativamente mayor y se convirtió en un próspero comerciante ambulante en Comas. La fuerza de su carácter le permitió enfrentar con éxito las dificultades que se le presentaron para formar el mercado Honduras Center en el distrito de Comas. Félix ha desarrollado una verdadera cadena de mercados de productos de bajo costo en zonas residenciales: los mercados Edén. Empezó como vigilante en el Mercado Mayorista, y luego incursionó en el negocio de organizar mercados formales para terminar con la informalidad de la venta ambulatoria.

El octavo relato es el de Rebeca, una señorita que estudió una carrera que le deparaba un futuro poco auspicioso. Conoció a quien sería su esposo y lo empezó a ayudar, sin ser consciente de que se estaba convirtiendo en una comerciante. El ingreso al negocio de los balones y artículos deportivos marcó su despegue emprendedor. Rebeca posee tres puntos de venta y un depósito en el distrito del Rímac. Importa la mayor parte de su mercadería directamente de China.

El noveno capítulo es el de la historia de Rosa y Armando, unos esposos cuya vida en común estuvo plagada de contratiempos que ambos supieron enfrentar con valentía. La enfermedad de una hija, mudanzas obligadas, la antipatía de los vecinos, incendios y robos, forman parte de un entorno hostil que ellos supieron dominar. En la actualidad, la pareja tiene un récord de 22 créditos trabajados con Mibanco y más de US$40.000 de patrimonio en maquinaria y equipo para la fabricación de prendas de vestir. Viven en el tradicional y populoso distrito del Rímac.

Las microfinanzas: rompiendo paradigmas

Mibanco, uno de los principales bancos de microfinanzas en América Latina, surgió de Acción Comunitaria del Perú, una ONG fundada por empresarios peruanos inspirados por una ONG de origen norteamericano, Acción Internacional. Se suman a Mibanco en el Perú unas 90 entidades especializadas en microfinanzas que otorgan microcrédito: 6 financieras, 13 cajas municipales de ahorro y crédito, 11 edpymes, 10 cajas rurales y unas 50 ONG. Además, prácticamente todos los bancos peruanos se han volcado a otorgar microcréditos, años después de haber mirado de reojo y con algo de condescendencia a entidades como Acción Comunitaria del Perú.

Las colocaciones de microcrédito en el Perú han crecido a una tasa de 19,5% anual en la última década. Mibanco ha crecido en sus colocaciones 40,30% en promedio anual o 1,265% en los últimos ocho años, logrando la más alta rentabilidad del mercado financiero peruano (retorno sobre capital de 38,9% a diciembre de 2008 y de 32,8% a junio de 2009) y una de las más bajas tasas de morosidad del sistema (2% a diciembre de 2008 y 2,9% a junio de 2009). Posee alrededor de 600 mil clientes y una cartera de cerca de US$1.000 millones colocados.

¿Es legítimo que las microfinanzas sean un negocio? Este es el principal debate que opone al Premio Nobel de la Paz Muhammad Yunus con empresarios de las microfinanzas y académicos como Michael Chu, de la Universidad de Harvard1.
Yunus sostiene que las microfinanzas son para ayudar a los pobres, por lo que acepta el negocio siempre y cuando éste revierta siempre a los pobres. No le parece bien que terceros hagan negocios con las microfinanzas. Chu y la mayoría de los banqueros de las microfinanzas de América Latina consideran que no hay contradicción alguna en concebir las microfinanzas como un negocio para no pobres y ayudar a los pobres a salir de esa condición. Menos aún que exista contradicción alguna en el hecho de financiarse en los mercados de capitales para conseguir más liquidez para microcréditos. ¡Todo lo contrario! Es justamente lo que tantos estados populistas han intentado de manera fallida durante décadas: prestarles a los pobres dinero de los ricos. Y es que la única forma de hacer crecer las microfinanzas, y con ello el acceso al crédito de los pobres, es volviendo sostenibles a las entidades financieras, esto es, dotándolas de tecnologías crediticias, de gerentes y de funcionarios que sepan prestar y asesorar a sus clientes de la microempresa. Porque lo que hacen las entidades financieras como Mibanco no es sólo prestar, sino también asesorar a sus clientes, y no lo hacen por filantropía, sino porque si sus clientes no crecen sanos financieramente, ellas no podrán crecer como entidades financieras.

Una nueva mirada sobre la importancia de los derechos de propiedad

El boom de las microfinanzas ha generado, desde nuestro punto de vista, un nuevo paradigma sobre la forma en la que las instituciones influyen sobre la integración de los pobres al proceso de desarrollo económico. Como se sabe, una corriente de pensamiento económico sobre la informalidad resaltó el papel de los títulos de propiedad inmobiliarios como factor esencial de incorporación de los pobres a la modernidad. Así, por ejemplo, Hernando de Soto destacó que, una vez registrados y validados los títulos de propiedad inmobiliarios, los emprendedores podrían hipotecar sus propiedades y obtener créditos en el sistema financiero e integrarse a la modernidad. En el caso de las microfinanzas, esto no ha sucedido.

La nueva visión sobre la informalidad, de la cual participó De Soto, entre otros, estuvo influenciada por las teorías de Douglass North (Premio Nobel de Economía 1993), quien había demostrado que la teoría económica estándar no tomaba en cuenta la importancia de las instituciones para el crecimiento económico. En particular, North recalcó que para que se formen mercados y se potencie la capacidad de una sociedad para generar riqueza, había que tener un sistema institucional de reglas de juego que definan y hagan respetar los derechos de propiedad privada. A su juicio, la adecuada definición y respeto de los derechos de propiedad reduce los costos de transacción y permite que los negocios se desarrollen con mayor facilidad. Ahora bien, con el tiempo, North fue dándoles mayor importancia a las instituciones “culturales” , las reglas de juego no escritas que llama “instituciones informales”, como factores que pueden llevar a una sociedad a lograr un mejor o peor marco institucional para que se desarrollen los mercados. De manera tal que nos proveyó de un marco teórico general para entender los factores que pueden generar un marco institucional favorable o desfavorable al crecimiento.

Lo que ha sucedido con las microfinanzas estaría resaltando la importancia de las “instituciones informales” sobre las instituciones tradicionales formales en el proceso de integración de los emprendedores pobres al circuito del crédito. Y es que las microfinanzas han logrado dicho proceso sin la necesidad de que los clientes, empresarios de la microempresa, posean títulos de propiedad formales. De hecho la gran mayoría no lo tiene.

Los emprendedores acceden a préstamos una vez formado un negocio que les da un flujo de caja positivo, no debido a que se les proveyó de un título de propiedad. Así suceden las cosas en el mundo real. Los bancos se fijan cada vez menos en la calidad de las garantías para otorgar créditos, y menos aún en barrios populares, donde el costo de ejecutar una garantía es casi prohibitivo. Lo esencial para poder recuperar un crédito con intereses es tener al frente a un empresario con un negocio que dé un flujo de caja positivo. Y esto no es automático, como se deduciría al leer a De Soto. Para llegar a tener un negocio con flujo de caja positivo se requieren mucho esfuerzo y tiempo por parte del emprendedor.

La técnica desarrollada por las entidades de microfinanzas como Mibanco para otorgar préstamos se basa en la observación directa de la capacidad y de la voluntad de pago de los empresarios. Además, no otorgan crédito a ningún emprendedor que no tenga por lo menos seis meses de negocio con un flujo de caja positivo, con lo que garantizan que existe capacidad de pago. Y la voluntad de pago (el sustituto de la garantía) la chequean observando, tomando referencias de los vecinos, garantizando que los emprendedores pertenezcan a una asociación o a un mercado. Ejemplos de garantías en este mundo todavía informal son los certificados de pertenencia a una asociación de comerciantes (que por lo general funge de título de propiedad de un mercado físico), el contrato de alquiler de un puesto de mercado o la posesión informal de un lugar de negocio, pero también las referencias de los vecinos, la observación directa del negocio y el récord crediticio registrado en el sistema bancario. No son siempre garantías formales, pero la práctica las ha convertido en suficientemente seguras, como lo demuestra la baja morosidad de los microcréditos.

¿Significa esto que el respeto del derecho de propiedad no es importante? En lo absoluto. Mibanco garantiza su propiedad sobre el crédito e intereses que hay que recuperar, mediante mecanismos alternativos a los títulos de propiedad formales. Estos son sólo parte de los mecanismos posibles inventados por el capitalismo para garantizar el crédito. Las técnicas de constatación de capacidad y voluntad de pago utilizadas en las microfinanzas son, pues, “instituciones informales” alternativas a las formales. Instituciones que se adaptan a la realidad financiera y social mucho mejor que el título de registros públicos tradicional. Tanto es así que incluso los microcréditos hipotecarios otorgados por Mibanco no consideran como principal garantía el título de propiedad formal de la vivienda. Se prefiere siempre prestarle a un empresario de la microempresa que ya tenga un negocio funcionando, pues tiene un flujo de caja positivo que le permite ganarse la vida y pagar el crédito.

Una integración de abajo hacia arriba

Nuestras historias forman parte del proceso de integración a la modernidad de cientos de miles de familias peruanas. Este proceso no se da de arriba hacia abajo por la voluntad de diez gobernantes iluminados que decidieron repartir títulos de propiedad a inmigrantes que invadieron la periferia de Lima.

Nuestras historias son de menores de edad que por decisión propia o de sus padres, llegaron a Lima con “una mano adelante y otra atrás” y no les quedó otra opción que hacer empresa. Y como les fue relativamente bien, empezaron a ganar dinero. Y como comenzaron a tener dinero, pudieron consumir más y aspirar así a los patrones de consumo más modernos que ofrece la globalización de inicios del siglo XXI. De ahí el surgimiento de modernos centros comerciales en zonas de Lima en las que, 30 años atrás, sólo había arenales y viviendas precarias. Las empresas más globales ven entonces que los negocios están en dichas zonas y se vuelcan a estudiar sus patrones de consumo actual y potencial. Se va generando así, por primera vez en la historia del Perú, un proceso de integración cultural pacífico. Y se revitaliza la autoestima nacional.

El libre mercado, la apertura comercial, la ortodoxia bancaria, la independencia del banco central, la minimización del papel empresarial del Estado, el equilibrio fiscal, son todos factores que han impulsado el crecimiento de abajo hacia arriba y, con él, la consolidación de la identidad nacional. ¿No es paradójico que el liberalismo consolide la identidad nacional? Lo es sólo si no establecemos la diferencia entre nacionalismo y patriotismo. El amor a la tierra de los padres, la natural simbiosis cultural entre connacionales, no riñe con una visión cosmopolita del mundo; con apreciar la belleza de lo que nos ofrecen otras culturas; con reconocer el aporte de la inversión extranjera y el intercambio comercial a todo nivel. Algo que no tiene nada que ver con el rancio nacionalismo tribal que comparten el fascismo y el socialismo del siglo XXI, restringiendo la inversión extranjera, imponiendo artificialmente lenguas nativas, estatizando la economía y reprimiendo la libertad.

CINCO RETOS DE LAS MICROFINANZAS EN EL PERÚ

La relación entre una entidad financiera no bancaria y sus clientes –los micro, pequeños y medianos empresarios – está marcada por los riesgos. La única manera de mejorarla es minimizando dichos riesgos, para lo cual es necesario repensar las microfinanzas tomando como base las prácticas de sus clientes en el mercado.

Enrique Diaz, gerente general de MC&F Consutlores, conversó con Gestión sobre las alternativas que permitirán afianzar la relación entre la demanda de este sector empresarial y la oferta de las entidades microfinancieras.

1. Aprovechar la información crediticia que tienen las ONG de las pequeñas empresas. Bajo un sistema de información común, las cajas municipales y las financieras obtendrían de las ONG un primer historial de sus potenciales clientes, lo que les permitiría darles una primera clasificación y otorgarles créditos con tasas adecuadas a sus riesgos.
“Sería importante darle cabida a estas ONG para que hagan usufructo y participen dando información, con lo cual iremos ampliando la base de datos e iremos conociendo mejor a estas pequeñas empresas”, enfatizó.

2. Vincular más a las pequeñas empresas a la cadena comercial. Esto se puede lograr creando un sistema electrónico de negociación de facturas. Dado que las ventas de las pequeñas empresas se hacen en buena parte a plazos, una forma de resolver el problema de la liquidez es vendiendo letras o facturas.
“Qué interesante sería tener una gran plataforma electrónica en la que cualquier interesado pueda entrar a comprar y vender estos instrumentos”, dijo Díaz al respecto, “ganan las pequeñas empresas porque tendrán más alternativas de competencia para lograr la mejor tasa posible”.

3. Incentivar el uso de libros contables en las pequeñas empresas. Las finanzas personales de los dueños suelen estar separadas por una línea invisible de las finanzas de la empresa. “No hay un rigor exacto de la exigencia que deberían tener las microfinancieras acerca de cuáles son los libros mínimos que deberían procurarse las entidades pequeñas”, señaló. Propuso que las entidades microfinancieras, a través de una serie de medidas, exijan o enseñen a estas empresas cómo mantener estos balances.

4. Crear sistemas de fondos y garantías. Las altas tasas que deben asumir las pequeñas empresas se dan, en parte, por la falta de sistemas de garantías y fondos paras las microfinancieras, de manera que el riesgo se reduzca parcialmente. En el Perú, una de las entidades más antiguas que cumple esta función es el FOGAPI , pero también hay sistemas de garantías recíprocas aún no aprovechados en el Perú.
“Se acaba de dar una norma mucho más amplia que va promover a que haya fondos, casi como un seguro, que permite que quien se adhiera a ese fondo, en caso que no pague [la pyme], sea éste el que cubra el crédito”, agregó. Esto ampliaría el acceso de las pymes a obtener financiamiento.

5. Segmentar el sector pequeño y mediano empresarial para darle apoyos diferenciados. Para las empresas que ya tienen un buen tiempo en el mercado, las necesidades son distintas a las que recién comienzan. Las primeras, necesitan más competencia en las tasas, gestión de calidad de su gerencia. Para el último grupo, necesita aún lo más básico: cómo hacer trámites, cómo formalizarse y cómo llevar sus libros. “Se están estudiando y aplicando en Latinoamérica el segmentar y brindar apoyos diferencias para responder al diferente espectro de pequeñas empresas en el país”, aseguró.

(Diario Gestion, 30 de mayo del 2012)

domingo, 18 de noviembre de 2012

ESTAFAS BANCARIAS Y LA GRAN CARENCIA DE CULTURA FINANCIERA

estafa
Hay noticias que cuando saltan a los medios parece que retrocedemos varios siglos en función de la cultura y educación financiera de la población en general. El último escándalo que ha salpicado al sector financiero ha sido la presunta estafa que ha cometido un director de una oficina bancaria de Bancorreos de un pequeño pueblo de Extremadura.

En este caso, el modus operandi de este director ha sido bastante rudimentario, dado que tenía una especie de banca paralela en la que falsificaba toda la documentación que entregaba a los clientes. Contratos de planes de pensiones y fondos de inversión fundamentalmente que realmente no existían. ¿Cómo se ha detectado?

Cuando ha estallado la bola de nieve y algunos clientes han solicitado reembolsos de sus operaciones. Mientras tanto, se cifran en unos 40 afectados y en una cuantía superior al millón de euros. Al más listo se la pueden dar con queso pero en estos casos, creo que la falta de conocimiento del sistema financiero y tener un mínimo conocimiento y control de las operaciones bancarias, ha sido la principal causa para que estas personas hayan sido estafadas.

Si yo contrato una cuenta, un fondo de pensiones o adquiero unas participaciones en un fondo de inversión, además del acceso a mis posiciones por banca electrónica, punto que complica la existencia de bancas paralelas, leo bien los contratos, intuyo los formatos básicos de las operaciones, me informo sobre las gestoras que getionan los fondos…

Además, periódicamente recibiré la información mensual, trimestral o anual de la posición del fondo, la composición de la cesta de inversión y la estrategia que pretende seguir. Sin pasar por alto, que si he realizado operaciones de reembolso, la propia entidad me enviará información fiscal para mi declaración de la renta o sociedades y que dichos movimientos los podré comprobar también mediante la información fiscal que se puede obtener de Hacienda.

Como es lógico nadie nace enseñado en ninguna área, pero al igual que hoy en día, casi el 100% sabe leer, escribir y realizar las operaciones básicas, este tipo de sucesos sólo refuerzan la teoría de que la educación financiera básica es la asignatura pendiente de gran parte de la población.

Estas personas de este pequeño pueblo, han basado sus inversiones en la confianza, en la persona conocida, en la buena rentabilidad y en un nombre y apellidos que les daba seguridad por un lado, mientras por otro lado se ha declarado ludópata confeso como origen de todos los males financieros. Ok también, muchos de nosotros tenemos posiciones abiertas en entidades financieras por estos mismos motivos, pero eso no quita tampoco que la precaución básica sobre el control de nuestro dinero no la hagamos.

En este caso también, me llama la atención cómo desde Bancorreos no han saltado antes las alarmas. No conozco la estructura de la oficina ni el número de personas que trabajan en ella, pero para mantener una historia de este tipo durante mucho tiempo a nivel interno, dicen mucho de los propios controles de auditoria interna de Bancorreos como entidad financiera.

El personal de calle tiene que ser consciente de que necesita formación, formación y formación y ésta se debe comenzar a proporcionar desde los centros educativos en el proceso de aprendizaje escolar. No basta con saber literatura, arte o física; la formación financiera a todos los niveles se hace cada día más imprescindible.