viernes, 23 de agosto de 2013

LIQUIDEZ

La liquidez se refiere a la velocidad y facilidad con la cual un activo puede convertir en efectivo. El oro es un activo realmente líquido; una planta para la manufactura de órdenes a la medida no lo es. En realidad, la liquidez tiene dos dimensiones: la facilidad de conversión versus la pérdida de valor. Cualquier activo se puede convertir rápidamente en efectivo si se reduce el precio de una manera suficiente. En consecuencia, un activo altamente líquido es aquel que se puede vender rápidamente sin una pérdida de valor significativa; un activo sin liquidez no puede ser rápidamente convertido en efectivo sin una reducción sustancial de precio.

Los activos se enlistan comúnmente en el balance general en un orden de liquidez decreciente. Los activos circulantes son relativamente líquidos e incluyen el efectivo y aquellos activos que se esperan se conviertan en efectivo a lo largo de los doce meses siguientes. Las cuentas por cobrar, por ejemplo, representan cantidades que aún no han sido cobradas a los clientes, sobre las ventas que ya se han realizado; naturalmente, se espera que éstas se conviertan en efectivo en el futuro cercano. El inventario es probablemente el menos líquido de los activos circulantes, por lo menos en el caso de muchos negocios.

METAS DE LA ADMINISTRACIÓN FINANCIERA

Suponiendo un ámbito restringido a los negocios lucrativos, la meta de la administración financiera es ganar dinero o añadir valor a la empresa para los propietarios. Desde luego, ésta es una meta un poco vaga, se examinará algunas formas distintas de formularla a efectos de contar con una definición más precisa, lo cual es importante porque conduce a una base objetiva para la toma y evaluación de las decisiones financieras.

METAS POSIBLES
Si interesa considerar las posibles metas financieras, podríamos sugerir algunas ideas como las siguientes:
• Supervivencia
• Evitar la reorganización financiera y la quiebra
• Derrotar a la competencia.
• Maximizar las ventas o la participación de mercado
• Minimizar los costos
• Maximizar las utilidades
• Mantener un crecimiento uniforme de las utilidades

Estas son solo algunas de las metas que se podrían enlistar. Además, en su calidad de meta, cada una de estas posibilidades presenta ciertos problemas para el administrador financiero.
Por ejemplo, es fácil incrementar la participación de mercado o la venta unitaria. Todo lo que se tiene que hacer es disminuir los precios o relajar los términos de crédito. De manera similar, siempre se puede reducir los costos deshaciéndose de de ciertas cosas, como la investigación y el desarrollo; se puede evitar la quiebra no solicitando dinero en préstamo o no asumiendo nunca ningún riesgo, y así sucesivamente.