domingo, 9 de diciembre de 2012

FRAUDE DE AGENTES DE BOLSA

El fraude de agente de bolsa, que también se conoce como fraude de inversiones, se produce cuando un asesor, corredor de bolsa o casa de bolsa, ofrece información inexacta, incompleta o sesgada, diseñada para enriquecer al asesor, agente de bolsa o casa de bolsa, y no los intereses de los inversionistas. El fraude de acciones puede ocurrir a nivel de empresa o puede ser cometido por un solo empleado, y puede variar en tamaño económicamente, de ofertas de varios millones de dólares a la acción que valga un penique.
Todos los corredores de bolsa y otros profesionales de la inversión, tienen la obligación de ejercer el debido cuidado en el trato con los inversionistas a los que sirven. La naturaleza y el alcance de la obligación se basa en valores de leyes estatales y federales, sobre las normas de autorregulación adoptadas por la Asociación Nacional de Comerciantes de Valores (NASD) y el New York Stock Exchange (NYSE), y del grado de competencia, por lo general y habitualmente, gestionado por los corredores de bolsa en general. Cuando un agente daña a un inversionista, al no cumplir con ese nivel de atención, el inversionista puede decidir presentar una reclamación contra el corredor y la firma de corretaje que lo emplea, por negligencia y fraude de valores.
Ejemplos de prácticas de fraude de valores incluyen:
  • Falsificación / omisión: el fraude de acciones que involucra la falsedad u omisión, se produce cuando los factores de riesgo asociados con una acción en particular no estén plenamente revelados.
  • Falta de idoneidad: la inadecuación de un fraude de acciones se produce cuando un corredor presiona a un inversionista la adquisición de acciones no deseadas, lo que a menudo resulta en una pérdida sustancial para el cliente.
  • El exceso de concentración: el fraude de acciones a través de una concentración excesiva implica la ausencia de la diversificación y la protección que viene con las inversiones en múltiples áreas.
  • Inflación: el fraude de acciones a través de inflar su valor requiere un gran número de transacciones y consiste en la venta de acciones con pequeñas ganancias a fin de mostrar un beneficio.
Los fraudes de valores relacionados con el corredor también pueden incluir:
  • Operaciones no autorizadas
  • La falta de colocación de un pedido
  • Alta presión de las ventas
  • Recientemente, las investigaciones de fraude de valores han encontrado una enorme cantidad de información privilegiada, es decir, casas de bolsa cometen fraudes de valores por la venta de las acciones antes de la fecha de lanzamiento para clientes favorecidos y amigos. Las grandes empresas de corretaje que han sido investigadas por tal comercio incluyen a Merrill Lynch, Salomon Smith Barney y Credit Suisse First Boston.
El elemento principal de fraude de valores es que los intereses de los inversionistas son secundarios a la ganancia financiera del corredor. El fraude de acciones puede destruir a las personas y a las empresas, y a su vez puede causar daños sustanciales a la bolsa en sí misma. La Comisión del Mercado de Valores ha establecido pautas para corredores de bolsa y asesores para garantizar que el asesoramiento de inversión se esté dando de manera justa y consistente y que los corredores de bolsa no estén involucrados en el fraude de valores. Sin embargo, si usted sospecha que ha sido víctima de fraude de valores, póngase en contacto con un abogado con experiencia en fraude de valores, de los que se enumeran en este sitio, para discutir su caso y las opciones de los litigios que están disponibles para usted. Usted puede ser elegible para presentar una demanda individual o formar parte de una demanda colectiva.

FRAUDES TÍPICOS EN LA BOLSA DE VALORES

1.  Fax o solicitaciones del email que le dicen sobre una acción particular.

El fraude funciona así: usted recibe un fax o un email que describe una acción, dándole el símbolo y algunos detalles sobre la compañía. Este fax o email se envía a muchas personas, con la intención de que ellos compren la acción dado al embullo que el fax creo por la acción. Lo qué realmente está pasando es que el fax que recibiste vino de un promotor del penny stock, que fue pagado por la compañía (en valores de la compañía) para promover la acción. El día que el fax o email se envía, la compañía y el promotor son los que están vendiendo las acciones sin valor a los desprevenidos recipientes del fax o email. Los promotores hacen una fortuna mientras que los individuos pierden todo el dinero que invirtieron. Esto es porque una vez que el embullo se muere, no hay nadie para comprar la acción y el precio se derrumba. Este fraude se refiere a menudo como el embullo y descarga- “pump and dump.”  Los iniciadores de la compañía y de los promotores alzan el precio y, después de crear interés venden la acción a todos los compradores.
Una versión alterna de este fraude trabaja como esto: usted recibe un mensaje en su máquina que suceda ser el “número incorrecto.” El remitente actúa como si esta dejando un mensaje en la máquina de su amigo, dando a detalles sobre una acción que su otro amigo, un corredor de bolsa, ha recomendado.  Pide que su amigo guarde secreto, por que la acción va aumentar en precio muy pronto. Este fraude se ha usado bastantes veces, y tiene el mismo efecto que el “pump and dump.”

Nunca debe de comprar una acción basado por un email, un fax, o un correo de voz. La acción nunca te hará dinero, por que el que hace el fraude se asegura de que solamente ésos implicados ganen dinero y los demás pierden dinero. Si usted no estás adentro de la acción en el principio, esta asegurado a perder su dinero

2. Boletines de noticias:

¿Usted ha recibido un boletín de noticias con el tema que promovía una acción particular en una industria caliente? El problema es que estos boletines de noticias son realmente anuncios pagados por un promotor, y a menudo exageran o manipulan la verdad. Usted debe tener cuidado cuando recibe un boletín de noticias que promueve una acción. No creas en la posibilidad de que la acción va subir, y controle su avaricia y la posibilidad de triplicar su dinero, porque eso no va suceder.

3. Shell companies:

Éstas son compañías que no tienen ningún negocio verdadero, pero todavía negocian en los pink sheets o el OTCBB

4. El lanzamiento de prensa:

Los penny stocks son muy dependiente en lanzamientos de prensa para mantener interés en su acción. Si la compañía no lanza lanzamientos de prensa frecuentemente, los inversionistas se olvidan de la acción y bajara de precio. Si después de una cierta hora los lanzamientos de prensa de su acción no han dado vida, es posible que estes en el medio de un fraude. Antes de comprar un penny stock, mira ver qué lanzamientos de prensa han publicado y verificar si algún lanzamiento de prensa ha materializado. Pide a su corredor cualquier noticia y haga su propia investigación.

5. Compañías de la exploración y de explotación minera:

Son compañías que dicen que están explorando minas con las perspectivas de encontrar oro, diamantes u otras gemas y metales preciosos. Algunos dicen que están cavando petróleo.   La declaración es que una vez que encuentren lo que están buscando, la acción va a subir. Una compañía intenta proporcionar el embullo señalándole a la otra acción (generalmente otros fraudes) y demostrando lo que hizo esa acción cuando ella pulsó, o dicen que han encontrado algo previamente y que está limitada a la huelga otra vez.

6.  Una compañía de la producción de la película

Le dice al inversionista que está levantando capital para producir una película de alta calidad, con los agentes que están dispuestos a sacrificar sus altos sueldos generalmente para el motivo del arte.

7.  Los corredores de una sociedad de licenciado por el FCC

Dicen a inversionistas que están levantando el capital para adquirir un negocio de comunicaciones que se pueda realzar con nueva tecnología y dar vuelta en una empresa de alta tecnología competitiva que se venderá o desarrollada para los beneficios enormes.

domingo, 2 de diciembre de 2012

LOS DIEZ MAYORES ESCÁNDALOS FINANCIEROS

Wall Street

A propósito del último escándalo financiero que sacude al mundo y que tiene a Wall Street con los pelos de punta, puede resultar útil hacer un recuento de los mayores fraudes financieros de los últimos años, tomando en cuenta que este 2008 ha batido todos los récords imaginables en materia de fallas sistémicas y quiebres en el eje del modelo económico. En algunos casos, como el acontecido por Jerome Kerviel, el broker del banco francés Societe Genérale que produjo pérdidas por un monto de 7.000 millones de dólares, aparece una persona. En otros, como los casos de Enron y Worldcom aparecen empresas.

Cuando se trata de una empresa que aparece liderando la estafa no cabe duda de que su reputación se va al piso junto a sus acciones, y la pérdida de confianza precipita el descalabro. Esto ocurrió con Enron y Worldcom, dos de las mayores empresas estadounidenses que a principios de la década protagonizaron los mayores escándalos financieros de la llamada globalización de capitales. No había crisis ni nada. Simplemente operaciones marcadas por la ambición y el olfatillo de que “todo va a ir bien” pues tal como dice Gordon Gekko en la película Wall Street “La codicia es buena”. Pero si detrás del escándalo sólo aparece una persona, la justicia es más severa y el mercado más comprensivo. Habrá que ver qué pasa con la última perla protagonizada por Bernard Madoff y de la cual el FBI habla de un fraude de 50.000 millones de dólares.


Junto a los dos escándalos ya mencionados, Madoff y Kerviel, la lista de este “ranking” la completan los siguientes datos que han sacudido a la economía en los últimos años:

3. Enron, la mayor empresa distribuidora de energía ocultó durante años pérdidas millonarias hasta que quebró en diciembre de 2001. Sus pasivos ascendían a más de 30 mil millones de dólares. La empresa auditora Andersen resultó sospechosa de haber destruido documentos comprometedores. Las pérdidas de este fraude llegaron a los 63.400 millones de dólares.

4. El laboratorio Merck, a mediados de 2002 infló su facturación en 14.000 millones de dólares, pese a que dichos fondos correspondían a su subsidiaria Medco, encargada de proveer remedios a precios de descuento a varias cadenas de farmacia. Merck contabilizó en su columna de gastos los 14 mil millones de dólares para equilibrar las cuentas, pero el ingreso no le pertenecía y adoptó la cifra sólo para inflar las ganancias. Aunque este caso no se considera técnicamente un fraude, Merck vivió una tensa semana en Wall Street hasta poder aclarar la situación.

5. La telefónica Worldcom, segunda más importante de su tipo en EEUU, falsificó cuentas de utilidades por un total de 3.850 millones de dólares. Cuando se supo la noticia sus acciones bajaron bruscamente en más de 94%.

6. Yasuo Hamanaka era el principal inversionista en cobre de la corporación japonesa Sumitomo. Era conocido como “Sr. 5%” porque controlaba anualmente cerca del 5% del suministro mundial de cobre. En 1996, la compañía anunció pérdidas de 2.600 millones de dólares debido a operaciones no autorizadas de Hamanaka en la Bolsa de Metales de Londres. También lo acusaron de falsificar las firmas de dos de sus superiores en cartas a inversionistas extranjeros. Fue sentenciado a ocho años de prisión y salió en libertad.

7. En 1995 el corredor de bolsa Nick Leeson provocó el colapso del banco británico Barings al perder más de 1.300 millones de dólares invirtiendo en el índice Nikkei de Japón. Leeson dirigía desde la sede del banco en Singapur las operaciones de futuros en los mercados asiáticos y apostó ¡a la caída del yen!. El banco perdió todas sus reservas lo que lo llevó a la quiebra. Este caso fue uno de los más espectaculares pues el Barings tenía 230 años de historia y gestionaba el patrimonio de la Reina Isabel de Inglaterra. Quedó en la bancarrota. Desapareció del mapa y a los pocos meses fue vendido simbólicamente en una libra esterlina al banco holandés ING. En su confesión, Leeson declaró que sus operaciones tenían por objetivo ayudar a unos compañeros que habían generado pérdidas, pero las pérdidas nunca se recuperaron y se convirtieron en una bola de nieve hasta que reventaron.

8. En el año 2005, Liu Qibing, un operador en la Bolsa de Metales de Londres que trabajaba supuestamente en representación del gobierno chino, apostó erróneamente a que el precio del cobre iba a caer, acumulando pérdidas por más de 800 millones de dólares. El buró de la Reserva Estatal de Shangai donde supuestamente trabaja Liu Qibing, negó conocerlo.

9. En 2002, el operador de divisas estadounidense John Rusnak, empleado del banco Allied Irish Bank (AIB), fue acusado de falsificar documentos para encubrir malas inversiones. El banco dijo que, como resultado, perdió 750 millones de dólares. Después de una investigación de cuatro meses, fue acusado formalmente ante un jurado federal. La fiscalía dijo que Rusnak no se benefició personalmente de las pérdidas, que fueron en su mayoría en transacciones entre el dólar estadounidense y el yen japonés. Según informes, él le confesó al FBI que sus deudas se acumularon mientras trataba de concebir una táctica para recuperar el dinero perdido sin tener que admitir a sus jefes el problema inicial. En 2003, fue sentenciado a siete años y medio de prisión, luego de llegar a un acuerdo con la fiscalía.

10. Peter Young, un gestor de fondos del banco británico Morgan Grenfell, luego adquirido por Deutsche Bank, fue acusado en 1998 de haber causado pérdidas por más de 220 millones de libras esterlinas, en inversiones no autorizadas. Según Morgan Grenfell, Young empleó dinero invertido en tres grandes fondos europeos de la compañía para comprar acciones muy especulativas. En diciembre de 2000, un jurado determinó que no estaba mentalmente capacitado para ir a juicio, luego de que se presentara ante un tribunal de Londres vestido de mujer.

Una interesante encuesta realizada por The Wall Street Journal en el año 2005 demostró que gran parte de los escándalos financieros han sido protagonizados por egresados de la Universidad de Harvard. La mala reputación de esta escuela de negocios le ha marcado un estigma: genera la obsesión –eje del capitalismo- de hacer dinero pasando por encima de todo principio ético, sin más ley que el enriquecimiento rápido y la avaricia, siguiendo las huella de Gordon Gekko, el personaje de la película de Oliver Stone, ampliamente conocido por su famosa frase: “La codicia, es buena”.

INSTRUMENTOS FINANCIEROS

Un instrumento financiero o producto financiero puede ser efectivo, el derecho de propiedad en una entidad, o un derecho contractual de recibir o entregar, efectivo u otro instrumento financiero.

Clasificación de los Instrumentos Financieros

instrumentos financieros
Los instrumentos financieros se pueden clasificar por la forma en función de si son instrumentos en efectivo o instrumentos derivados:

Los instrumentos de efectivo son instrumentos financieros cuyo valor se determina directamente por los mercados. Se pueden dividir en valores, que son fácilmente transferibles u otros instrumentos comerciales como los préstamos y depósitos, en tanto prestatario y el prestamista tiene que ponerse de acuerdo sobre una transferencia.

Los instrumentos derivados son instrumentos financieros que derivan su valor del valor y las características de uno o más activos subyacentes. Se pueden dividir en derivados que cotizan en bolsa y derivados (OTC) por fuera del mercado.
Por otra parte, los instrumentos financieros se pueden clasificar por "clase de activos", dependiendo de si están basados fondos propios de las empresas (que refleja la propiedad de la entidad emisora) o basado en deuda (lo que refleja un préstamo que el inversor haya realizado a la entidad emisora). Si se trata de la deuda, pueden clasificarse en corto plazo (menos de un año) o a largo plazo. La mayoría de estos instrumentos, son a la vez de inversión y de financiación, son de inversión para el adquirente y de financiación para el vendedor.

Los productos del mercado de divisas y sus transacciones no son ni deuda ni ni fondos propios y pertenecen en su propia categoría.

En esta sección analizaremos los distintos tipos de productos financieros agrupándolos en dos grandes grupos desde la perspectiva de un inversor: