sábado, 20 de abril de 2013

CÓMO INVERTIR EN ACCIONES Y BONOS

Invertir en acciones y bonos es una buena inversión a largo plazo. De todos modos primero debes entender cómo invertir para evita perder dinero que te ha costado ganar. Este artículo te guiará en cuanto a la inversión en acciones y bonos.

Cómo invertir en acciones y bonos 

Instrucciones

  1. Comprende cómo funcionan las acciones y los bonos. Hay dos tipos diferentes de inversiones. Las acciones representan un porcentaje de propiedad de una compañía. Los bonos son una obligación de deuda de la compañía hacia ti pero no eres dueño ni accionista.
  2. Conoce cómo hacer dinero con acciones y bonos. Con las acciones haces dinero si a la compañía le va bien y tus acciones suben de valor. Si eres un tenedor de bonos recibirás pagos de interés y el monto principal cuando el bono se venza. Hay menos volatilidad en el precio del bono.
  3. Investiga a la compañía en la que estás considerando invertir. Hay muchas fuentes gratuitas en Internet. Puedes también obtener los informes anuales de la compañía y de los estados financieros directamente en la compañía.
  4. Abre una cuenta de corretaje antes de invertir. Hay muchos corredores en Internet con honorarios bajos para elegir. Si necesitas más guía en tus decisiones sobre inversiones, deberías pedir un servicio completo de corretaje. Luego podrás obtener más investigación y consejos, pero las comisiones serán más altas.
  5. Decide cuáles son tus objetivos de inversión y planifica una cartera. Una vez que hayas decidido tus objetivos y marco de tiempo tendrás una idea de cómo distribuir tus inversiones entre acciones y bonos. Generalmente las acciones son para un crecimiento a largo plazo y los bonos para obtener un ingreso.

"APERTURA DEL MERCADO DE CAPITALES NO DEBE RESPONDER A FINES OPORTUNISTAS DE TIPO CAMBIARIO"

Carlos Palomino, director de Grossman Capital Markets, señaló que el exceso de regulaciones y ‘protección’ han hecho “rudimentaria” la plaza local . Aseguró que apetito por títulos locales obedece al alto margen de crecimiento de nuestra productividad, frente al ‘agotamiento’ de otros mercados de la región.
 
“Elemental y rudimentario”. Así es como el director gerente de Grossman Capital Markets, Carlos Palomino, calificó al mercado de capitales peruano, debido al exceso de protección que los reguladores mantienen y que, muchas veces, obedece a fines “oportunistas” que le impiden un mayor desarrollo y dinamismo.

“El regulador (SMV) debe entender que es necesario abrir el mercado de capitales, pero no como algo oportunista: no porque es necesario sacar los dólares para no tener problemas cambiarios. No así, porque la gente empieza a especular y no se dan señales de una política clara”, señaló Palomino.

Explicó que esta protección del mercado de capitales – y que impide una mayor inversión en el exterior– viene creando diversas distorsiones, como la sobrevaloración en el precio de sus títulos (bonos y acciones).
“Por ejemplo, imponer tantos límites a las AFP para invertir en el exterior ha hecho que tengan ahorros ‘compulsivos’ –no voluntarios–, y busquen títulos locales y específicos, como los AAA de empresas corporativas. Entonces, prácticamente han cerrado el mercado al Perú y a sus empresas, y si en cualquier momento el país se cae, nos caemos todos”, refirió.

En ese sentido, indicó que urge dinamizar el mercado de capitales, mostrando mayor transparencia, claridad y honestidad, para asegurar el enriquecimiento de los inversionistas locales. “El regulador debe entender que tiene que regular a un mercado más complejo, y no al de siempre de bonos y acciones”.
“Debemos darle mayor liquidez al mercado. Por ejemplo, un sistema de ‘market maker’ (creador de mercado) podría empezar a funcionar. Asimismo, una alianza con bolsas más fuertes, como São Paulo, o vincularnos con instituciones de EE.UU sería una gran estrategia”, dijo.

Apetito externo
Palomino aseguró que el ánimo externo por los instrumentos locales responde a nuestra productividad marginal de capital que aún tiene mucho espacio para expandirse, frente a otros países emergentes de la región cuyas productividades ya se han visto “agotadas”.

Y esto, sumado a las atractivas tasas de rendimiento que ofrece el mercado local (casi el doble de lo que se ofrece en EE.UU. en los préstamos corporativos, por ejemplo), han hecho que el Perú se convierte en un destino con grandes perspectivas.

“Esa rentabilidad (productividad) obviamente va a ir creciendo en la medida que el los fondos que vienen del exterior generen una especie de efecto multiplicador, como se ha dado en la Minería y en la industria Metalmecánica”, expresó.

“No importa si somos el cuarto o quinto país que recibe inversión extranjera. Lo importante es que nos han identificado, saben que tenemos buena productividad, que nuestras tasas son relativamente altas…entonces se vienen enfilando hacia el Perú pues ya se ha agotado al resto, como Chile y Brasil”, agregó.

http://gestion.pe/mercados/apertura-mercado-capitales-no-responder-fines-oportunistas-tipo-cambiario-2058118

¿CÓMO INVERTIR EN EL MERCADO MONETARIO?

Los mercados monetarios o también denominados mayoritarios, son componentes importantes en la actividad económica financiera de cada país. En ellos se negocian instrumentos con escaso riesgo, derivado tanto de la solvencia de sus entidades emisoras (Deuda pública y grandes instituciones financieras o industriales) como de las garantías adicionales que aportan (pagarés de empresa o gubernamentales). Por lo que se convierten en herramientas de inversión, seguras, con buenos rendimientos y líquidas, ya que se emiten con vencimientos a corto plazo.

La negociación de los activos (Bonos o pagarés) en los mercados monetarios se pueden efectuar directamente con las emisoras, pero lo común es que se realice a través de intermediarios especializados (Bancos o Casas de Bolsa).

El mercado monetario facilita el financiamiento a corto plazo de los emisores de deuda (Gobierno, grandes instituciones financieras o industriales), es decir se negocian los activos de bajo riesgo y alta liquidez lo que los hace muy atractivos para los inversionistas que buscan productividad en el corto plazo.

Razones para invertir en los mercados monetarios
  • Inversiones con alta liquidez y seguridad. La existencia de mercados secundarios, amplios y potentes, garantiza la rápida y fácil negociación de los títulos o activos.
  • La flexibilidad que manifiesta éste mercado se refleja en los intereses que ofrece, así como en el elevado volumen de contratación de activos.
  • Reconocidos como mercados al por mayor, los actores fundamentales son las grandes instituciones financieras o empresas industriales que negocian importantes volúmenes de recursos financieros, por lo que se puede considerar que esta opción es para inversionistas de mediano a alto nivel.
  • La negociación puede hacerse directamente entre los participantes o a través de intermediarios especializados. Lo que facilita el acceso a cualquier ahorrador que cuente con el volumen necesario para realizar éste tipo de transacciones.
Las instituciones financieras que participan como intermediarios son las siguientes:

Bancos comerciales
Funcionan como instituciones que cumplen el objetivo de analizar la situación financiera de las emisoras para evitar en lo posible la incertidumbre del inversionista. Asimismo funcionan como emisores de deuda al ofrecer activos al público en general.

Una proporción importante de sus pasivos está constituida por depósitos a la vista o valores negociables, los cuales constituyen dinero líquido, como se mencionó anteriormente.

Estos bancos operan en el mercado monetario con la finalidad:

1. De mantener la liquidez y la solvencia del banco.
2. Obtener la máxima rentabilidad posible para los fondos excedentes, teniendo siempre presente las restricciones impuestas por el objetivo anterior.
3. Conseguir la máxima productividad de sus recursos al tomar en préstamo los fondos necesarios al costo más bajo posible.

Bancos Centrales

A través de estos bancos el gobierno en la mayoría de los países regula el sistema monetario de la nación, incluidas las operaciones bancarias. Estas instituciones no solo imprimen dinero sino además intervienen directamente en el mercado mayoritario.

Objetivo básico del banco central de cualquier país:
  • Crecimiento económico real, estabilidad de precios y equilibrio exterior en la balanza de pagos.
Para alcanzar los objetivos monetarios deseados, tales como el aumento o disminución de la oferta monetaria, el banco central tiene a su disposición un conjunto de mecanismos:

1. La compraventa de instrumentos del mercado monetario (principalmente pagarés del gobierno).
2. La compraventa voluntaria de divisas extranjeras a cambio de la moneda local.
3. La modificación del costo al que los bancos comerciales toman dinero prestado del banco central.
4. La variación del monto de reservas donde los bancos comerciales están obligados a mantener como contrapartida de sus depósitos.
5. La promulgación de otro tipo de regulaciones específicas relativas a la tasa de proporción y tipos de activos y pasivos que permiten mantener a los bancos comerciales.

El banco central no solo opera directamente en el mercado monetario mediante operaciones de mercado abierto, sino además controla los bancos comerciales que son las instituciones más importantes para este tipo de intercambios.

Como Cuenta-habiente

Cualquiera persona física o moral, titular de una cuenta de cheques en un banco puede participar en el mercado monetario, obteniendo un depósito a plazo o un pagaré del gobierno (CETES). Conocer la función de los diferentes participantes en ésta opción financiera, será el inicio para incursionar exitosamente en el mercado monetario.

Existen diversas opciones para inversionistas que ofrecen los intermediarios financieros. Recomendamos antes de acudir a un asesor, analizar el grado de riesgo, plazo que podemos disponer de esos recursos y la productividad deseada para nuestra inversión, ya que esto facilitará la asesoría de parte del profesional. Te recordamos que éste artículo es de carácter informativo y no implica ningún tipo de recomendación o asesoría.

LOS DELITOS FINANCIEROS DEL VATICANO AL DESCUBIERTO

CIUDAD DEL VATICANO, Marzo 18, 2012  -  Los 'pecados' financieros del Vaticano, al descubierto. Las autoridades del Vaticano han emprendido una investigación criminal sobre la filtración a medios de comunicación italianos de materiales confidenciales acerca de la corrupción, la mala gestión y los conflictos internos que enfrentan a algunos dignatarios de la Santa Sede, así como sobre supuestos pagos dudosos realizados a través del Banco del Vaticano.

El Papa Benedicto XVI ha ordenado que se realice una investigación paralela para determinar la fuente de la fuga. Los documentos podrían causar un gran escándalo y socavar la autoridad de la Santa Sede, pues entre los materiales publicados figura una carta para el Pontífice del embajador del Vaticano en Washington donde aborda el nepotismo y la corrupción que reina en las jerarquías vaticanas. Anteriormente en los medios de comunicación ya se filtró la información sobre la supuesta persecución de un cardenal que inició una investigación sobre la corrupción en el Vaticano que, si bien no acabó dando frutos concretos, le valió ser 'condenado' al exilio en calidad de nuncio en Estados Unidos.

Dentro del proceso destructivo que ha proclamado el Dr. José Luis De Jesús, Jesucristo Hombre, sobre el Vaticano. Ahora estamos viendo que el destape de los escándalos no solo se circunscriben a la pedofilia, sino que también están tomando una gran fuerza las escandalosas revelaciones de actos de corrupción y participación de los ministros católicos en inadecuados manejos financieros, que son de vieja data, pero que ahora estando presente el Señor, están brotando como la maleza. Y no es de sorprenderse pues todo esto hace parte de esa campaña de descrédito en la que el Hijo del Hombre ha metido a esta empresa del crimen, mal llamada iglesia católica. 

http://www.crisisglobalhoy.com/2012/03/los-delitos-financieros-del-vatiano-al.html

 

PERÚ OCUPA EL PUESTO 83 EN CORRUPCIÓN, SEGÚN DATOS DE TRANSPARENCIA INTERNACIONAL


 

Nuestro país es uno de los países más corruptos de América y también de los menos transparentes. Perú se ubica en el puesto 83 de 176 países.

Lima. Pese a todos los esfuerzos, la corrupción sigue siendo un mal endémico en el país. Según el ‘Índice de Percepción 2012’, publicado por Transparencia Internacional (TI), Perú ocupa el puesto 83 de 176 países.

En ese sentido, nuestro país obtuvo un puntaje de 3,8 (de un máximo de 10), variando muy poco con respecto al 2011.

La corrupción afecta el crecimiento económico del país. En el corto plazo reduce la capacidad productiva, llevando la producción por debajo de su nivel potencial. También afecta las posibilidades de crecimiento.

Lunes 25 de febrero del 2013

viernes, 19 de abril de 2013

LAVADO DE ACTIVOS EN EL PERU

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Por: Daniel F. Ramsay Romero
C.P.C.C. y Licenciado en Administración de Empresas por la PUCP, y candidato al Doctorado en Derecho y Ciencia Política por la UNMMSM, con la Tesis: “Política Criminal y Lavado de Activos en el Perú: 2002-2012”.




Es cada día más frecuente hablar de criminalidad organizada la misma que tiene en su esencia, la existencia de una organización jerarquizada con el propósito de delinquir; y una de las formas que se encuentra inmersa en esta problemática delictiva y en franco  crecimiento en cuanto a número de acciones y montos en nuestro país es el lavado de activos. Fenómeno que atraviesa todo el tejido social y económico de nuestro país y cuyo propósito es ocultar el origen de recursos ilícitos y pretender convertirlos en lícitos mediante la integración en el sistema económico legal.

Es pertinente mencionar desde ya, que en nuestra opinión, al lavador de activos no le interesa el qué, solo le interesa el cuánto; dado que no le preocupa el delito que deba de cometer para obtener riqueza y poder; como tampoco no es de su interés quién o cómo obtiene o le pone a su disposición recursos para lavar. Solo es de su incumbencia cuánto le reportará de beneficio económico personal.

Tampoco tenemos la menor duda que existe el afán de incrementar la posesión económica, la riqueza, con el propósito inmenso de poder. Consideramos que en este delito más que en cualquier otra acción humana el deseo de poder es más vigente que nunca, como lo es la expresión “el poder económico genera poder político”.

En términos simples, el Lavado de Activos es el delito por el cual se  trata convertir o hacer aparecer  como legal, activos que tienen una procedencia ilícita.  Esto, que por la simplicidad de esta definición, podría aparecer como un delito sin mayor trascendencia, en palabras del ex  Director Ejecutivo del Fondo Monetario Internacional, Michael Camdessus,  representa entre el 2% y el 5% del PBI mundial, y, según estudios encargados por el Banco Interamericano de Desarrollo (BID), manifiestan que este delito en los países de la Región, se ubica entre el 2.5% y el 6.3% del Producto Bruto Interno (PBI).

Indicadores que vistos en frio podrían no decir mucho, pero que mostrado en cifras, estoy seguro,  nos  llamara  la atención por su magnitud, más aún si estas  las comparamos con el presupuesto nacional; y de manera particular en relación a determinados indicadores del gasto público como son la Defensa, la Seguridad y Orden Interno, la Salud y la Educación, principalmente.

EL LAVADO DE ACTIVOS  EN CIFRAS

Dicho esto, y para tener una idea inicial de la magnitud y crecimiento de este delito,  es pertinente mencionar que, hacia finales de los años 90, se calculaba que en el Perú el volumen de dinero que era objeto de operaciones de lavado, fluctuaba  entre los 600 y 1,000 millones de dólares por año.

Al respecto, el ahora ex Director Ejecutivo de la Unidad de Inteligencia Financiera del Perú (UIF), Carlos Hamman, hacia fines del primer quinquenio de la década del 2000, señalaba lo siguiente: “De acuerdo con los cálculos del Banco Interamericano de Desarrollo y del Banco Mundial en el Perú se debe lavar entre 1,500 y 2,000 millones de dólares anualmente”. Sin embargo, en la actualidad se considera que ese volumen se ha incrementado notablemente

Mencionamos en párrafos precedentes que, en el último quinquenio de la década pasada, el Banco Interamericano de Desarrollo manifestó que el lavado de activos en la Región se ubicaba entre el 2.5% y el 6.3% del PBI anual, lo que para el Perú, en cifras del año 2012, nos ubicaríamos en el rango entre los US$ 4,725  y los US$ 11,900 millones de dólares anuales.

LA TRISTE REALIDAD DE LOS MERCADOS FINANCIEROS

Los que provocan la escalada de la deuda soberana son los mismos que originaron la crisis.

Los Estados nacionales han pedido mucho dinero a los mercados financieros internacionales y poco a poco han situado a éstos en una posición de preponderancia respecto a ellos mismos. Pero no es menos cierto que los agentes financieros (fondos de inversión, fondos de pensiones, bancos, hedge funds, etc.) que actúan en esos mercados internacionales, son los mismos que provocaron la enorme burbuja que, a su vez, propició las crisis que ahora estamos padeciendo. Por Joaquin Guzmán (*).

La triste realidad de los mercados financieros
 
El ciudadano de la calle ha empezado a escuchar, pero no a entender, que países soberanos como Grecia, Portugal e Irlanda están en suspensión de pagos y necesitan unos “rescates” millonarios para intentar salir de la situación. Lógicamente, los ajustes que exigen esos “rescates” se traducen en subidas de impuestos, despidos de funcionarios, y duros recortes sociales –menos dinero para educación, salud, pensiones, cobertura de paro, etc.- Todo ello supone un coste humano muy fuerte para la mayor parte de la población: más paro, menos renta y menos capacidad de consumo.

Ante esta situación que no solamente afecta a los tres países señalados, sino que en mayor o menor medida esas políticas de ajuste se aplican en toda la Unión Europea, el ciudadano se pregunta con insistencia: ¿por qué estamos así? ¿Tanto poder tienen esos mercados?

Respecto a la primera pregunta, caben al menos dos respuestas que vienen a explicar el enorme déficit público en el que han incurrido los países europeos (y también EE.UU.).

En primer lugar, es cierto que los gobiernos han gastado con excesiva alegría, y en algunos casos se ha derrochado dinero público en conceptos sin justificación, de escasa eficiencia, cuando no con fuertes dosis de fraude y corrupción.

En segundo lugar, no es menos cierto que los gobiernos han tenido que dedicar muchos millones de euros (o dólares) a sanear las entidades financieras que entraron en graves dificultades cuando estalló la crisis financiera en el verano de 2007. Las entidades financieras, a pesar de ser empresas privadas, no son empresas como las demás. Cuando una empresa, grande o pequeña, quiebra es, sin duda, un gran problema, pero ese gran problema se limita a los acreedores, a los proveedores y muy especialmente a los empleados que quedan en el paro. Indudablemente se produce un coste humano muy importante.

Pero cuando una entidad financiera tiene dificultades, no se le puede dejar caer, pues al ser el soporte de la política monetaria y sobre todo, al afectar a la confianza de todo el sistema, sus efectos irían mucho más allá de sus límites empresariales. De ahí que esté plenamente justificado el uso de recursos públicos en los casos de crisis bancaria. Otra cosa es bajo qué condiciones se procede a la intervención del banco central. Obviamente, para financiar esas enormes sumas de recursos, los Estados han tenido que salir a los mercados internacionales para canalizar los fondos hacia los bancos y cajas de ahorro en dificultades.

Estados y mercados financieros

De lo anterior se puede vislumbrar la contestación a la segunda pregunta: los Estados nacionales han pedido mucho dinero a los mercados financieros internacionales y poco a poco han situado a éstos en una posición de preponderancia respecto a ellos mismos. Eso es cierto, pero no es menos cierto que los agentes financieros (fondos de inversión, fondos de pensiones, bancos, hedge funds, etc.) que actúan en esos mercados internacionales, son los mismos que provocaron la enorme burbuja que, a su vez, propició las crisis que ahora estamos padeciendo.

Esos agentes, que en su día prestaron con excesiva alegría, y crearon las hipotecas basuras y otros activos tóxicos, son los mismos que ahora exigen a los Estados la puntual devolución de los fondos prestados y aplican elevados tipos de interés y altas primas de riesgo cuando aprecian que el Estado, es decir la sociedad, está en dificultades.

Cuando el estallido de la crisis obligó a reunirse al G-20 con el propósito de reformar los mercados financieros (e incluso, según afirmó el presidente Sarkozy, para reformar el propio sistema capitalista), parecía que se iba a atajar de raíz el problema. A muchos se nos despertó la esperanza de que de una vez por todas, se cambiara el sistema, se regularizasen los mercados financieros, se acabara de verdad con los paraísos fiscales, se controlara a las agencias de rating, se aplicasen tasas impositivas a los enormes beneficios obtenidos en los mercados especulativos, se pusiese límites a la burbuja financiera internacional…

Pero desgraciadamente, tres años después apenas se ha hecho nada en esas cumbres del G-20 y los agentes financieros que actúan en los mercados no solamente controlan las finanzas internacionales sin límite alguno, sino que, por primera vez en la historia, están adquiriendo más poder que los propios Estados democráticos y soberanos. Y todo ello con unos costes sociales que la economía oficial ni los considera ni siquiera se los plantea. Esa es la triste realidad de nuestros días.


(*) Catedrático de Economía Aplicada (Universidad de Sevilla), Joaquín Guzmán Cuevas es autor y/o coautor de 15 libros sobre Sistema Financiero, Pymes, Economía Andaluza, Economía Española, Economía Mundial y Economía-Etica, así como autor de más de 30 artículos científicos en revistas nacionales e internacionales. Es asimismo editor del Blog Economía de Tendencias21.

INSTRUMENTOS FINANCIEROS PARA TODOS

A la hora de invertir, los vehículos de inversión más populares suelen ser las acciones y las letras del tesoro. Aunque estos son los más populares no son los únicos. Hoy día existe una gran gama de instrumentos financieros tan extensa que hace que haya un instrumento adecuado para las necesidades de cada inversor.

Podríamos definir un instrumento financiero como un reconocimiento de deuda que emite un prestatario a cambio de recibir una financiación y que, a cambio, es entregado al prestamista que facilita los recursos.

Instrumentos financieros: sus tres vertientes

Existen tres características básicas que determinan la adecuación de un instrumento financiero a un inversor en concreto y que están determinadas en función del perfil de este.

  • Liquidez: básicamente la liquidez consiste en la facilidad y certidumbre de su rápida conversión en dinero sin sufrir perdidas. Sobre todo dependerá de que exista un mercado donde se pueda negociar dicho instrumento.
  • Rentabilidad: se basa en la capacidad del instrumento financiero de producir rendimientos.
  • Seguridad: consiste en la probabilidad de que, al llegar el vencimiento del instrumento financiero, el emisor devuelva el crédito concedido. Es decir, la seguridad depende de la solvencia futura del emisor.

El mix de estas tres características principales determinara el tipo de instrumento financiero del que se trata. Obviamente, no se puede esperar encontrar un IF con alta rentabilidad, gran seguridad y elevada liquidez. Siempre acabaran primando unas en detrimento de otras.

Instrumentos financieros: invirtiendo en el estado

Si nuestro perfil de riesgo como inversor es bajo, probablemente nuestro vehículo de inversión preferido será la deuda pública. Este tipo de instrumento financiero proporciona una gran seguridad teórica y una buena liquidez.

Como contrapartida, salvo casos excepcionales, no suele tener una elevada rentabilidad. Dentro del gran saco que forma la deuda pública existen varias distinciones en función, principalmente, del tiempo que dure la inversión.
  • Letras del tesoro: son un instrumento financiero emitido con un vencimiento a corto plazo. Se emite por el procedimiento de descuento, es decir, que los compradores pagan un precio inferior al valor nominal y reciben éste al vencimiento. Puede parecer complicado, pero es muy sencillo: por un letra del tesoro con valor nominal de 1.000 euros, duración de un año, y con un 5’26% de interés, pagaremos 950 euros y recibiremos 1.000 al vencer el plazo.
  • Bonos del estado: instrumentos de renta fija emitidos a medio plazo, es decir tienen entre 2 y 5 años de vida, por el procedimiento de cupón periódico anual. Suelen tener, al igual que las letras del tesoro, un valor nominal de 1.000 euros.
  • Obligaciones del estado: del mismo modo que en el caso anterior, se trata de instrumentos de renta fija con un valor nominal de 1.000 euros y con el plazo de vencimiento más largo de todos los tipos de instrumentos que componen el catálogo de deuda pública: entre 5 y 30 años de vida.
Como habéis podido comprobar, se pueden adquirir instrumentos financieros a casi cualquier plazo de tiempo con la seguridad que proporciona saber que el estado los respalda y que, de algún modo, estaréis invirtiendo en el desarrollo de vuestro país.

Instrumentos financieros: una amplia gama para elegir

Los mercados financieros secundarios ponen en contacto a solicitantes y oferentes de financiación permitiendo a los ahorradores participar en el capital social de las empresas y adquirir títulos de deuda a largo plazo. Por regla general, los instrumentos financieros negociados en este tipo de mercados suelen tener una elevada rentabilidad en detrimento de la seguridad que ofrecen. Aquí se englobarían los instrumentos de renta fija, renta variable y algunos catalogados como híbridos.

Si pensamos invertir en renta fija podemos invertir en bonos u obligaciones. Estos títulos representan una parte de un préstamo que se hace a la sociedad emisora de los títulos. Su vencimiento suele oscilar entre 3 y 5 años y su interés o cupón se determina en el momento de la emisión. Además de bonos y obligaciones, podemos invertir en bonos de titulización (basados en ciertos activos) o en cédulas territoriales que no son sino una parte de la deuda que emiten las entidades bancarias para financiar al estado, comunidades autónomas y/o corporaciones locales.

A la hora de invertir en renta variable, la acción es la reina. Una acción es la parte alícuota del capital de una empresa y su tenencia nos proporciona varios derechos, entre los más importantes: derecho a percibir un dividendo (en caso de que lo haya) y derecho a votar en las juntas de accionistas (también existen acciones sin derecho a voto). Existe una categoría especial de acciones denominadas acciones preferentes que son aquellas que dan derecho a percibir un dividendo fijo con preferencia a los accionistas ordinarios.
Los instrumentos financieros híbridos constituyen un intento, por parte de los emisores, de adecuar la rentabilidad y la seguridad a su necesidad de financiación y a la demanda del mercado. Entre ellos tenemos:
  • Obligaciones indexadas: cuya rentabilidad se determina en función de un índice o una divisa.
  • Obligaciones subordinadas: cuya rentabilidad está determinada en función de los beneficios de una empresa. Permiten el cobro de un cupón y, además, un porcentaje de los beneficios si los hubiera.
  • Obligaciones convertibles en acciones: su rendimiento puede ser convertido en acciones del emisor, esto facilita su colocación.
  • Participaciones preferentes y financiación subordinada: en ambos casos se trata de instrumentos financieros a muy largo plazo (a veces son emisiones perpetuas) y cuyos tenedores cobrarán cuando la entidad emisora tenga beneficios de libre disposición.

Desde luego, si se toma la decisión de no invertir, no será porque no exista ningún instrumento financiero que se adecue a nuestra forma de pensar o a nuestro perfil de inversor. La ingeniería financiera ha terminado creando una gama de vehículos de inversión tan extensa que siempre habrá uno con el que nos sintamos cómodos.